Hoy me he pasado por el paseo de la Independencia de Zaragoza a ver la concentración de Seat 600 que la Asociación Aragonesa Amigos del 600 había organizado para este fin de semana. El objetivo era llegar a juntar en el mismo lugar 600 seiscientos, de modo que entrasen el el Libro Guinnes de los Records.
Lo cierto es que no me he parado a contar los coches, pero puedo decir que había muchos, muchísmos, como decimos por aquí... De todos los colores, tamaños y formas, pero todos 600 (bueno, y un par de Seat 800, los que tenían 4 puertas). Los había clásicos, conservados mejor o peor, con más o menos zonas oxidadillas o rayonazos... Otros estaban algo actualizados, con la pintura nueva, la tapicería cambiada... y otros totalmente tuneados, con sus faldones, spoilers, asientos de competición, palanca de cambios deportiva... Muy curioso, sobre todo los modelos "raros", como los descapotables o los tipo furgoneta (las Formichetta).
Y lo mejor de todo ha sido que he vuelto a ver el coche de mi infancia... Jo, que recuerdos... Mis abuelos tenían un 600 rojo de los primeros, de los que tenían la puerta al revés de las actuales, y al verlo me han venido imágenes de mi infancia: ir alguna vez por Zaragoza todos apiñados (los niños encima de los padres)... cosa que ahora no se podría hacer so pena de multa y bronca por parte de la poli... mirando el mini-maletero que había detrás del asiento trasero, imágenes del volante finito y bastante grande, de agarrarme a esa especie de tirador de plástico que había arriba, al lado de la puerta (y al que al principio no llegaba)... Muy nostálgico, es lo que tienen estas concentraciones de coches antiguos...
Resulta que mi abuelo se lo vendió a una chica seiscientera, que lo ha conservado en buen estado, y que como es de por aquí cerca pues también ha venido a la concentración, que cuantos más sean mejor! Ha molado que el coche siga "vivo", que no esté por ahí en un desguace o repartido como piezas de recambio entre varios otros seiscientos...
Y es que el 600 es todo un clásico, que ha marcado la vida de cientos de familias españolas. Y la verdad es que sigue siendo muy cuco, tan pequeñito, manejable y ¡¡aparcable!! Dan ganas de comprarse uno, y de hecho había gente que vendía el suyo. Lo malo es que, a no ser que le hayan cambiado el motor, no tira mucho que digamos, y en carretera te puedes eternizar... Eso y que no lleva ni airbag, ni ABS, ni dirección asistida ni ninguna de las otras comodidades a las que estamos acostumbrados hoy día. Y lo peor es que tampoco tiene mucho sitio para añadírselas...
Pero bueno, siempre nos podemos conformar con el sucedáneo actual, porque como sabréis, al igual que hicieron con el Mini Cooper, han hecho una nueva versión del Seat 600. Bueno, en realidad del Fiat 500, que es primo hermano. Y es taaan mono, sobre todo la versión con el interior color crema... sigh! Si no tuviera ya coche...
Por cierto, por si acaso lo lee, el propietario del seiscientos tuneado como una vaca debería saber que ¡ese ruido de vaca mugiendo es horroroso!!! 
Una auténtica tortura para todos los que estábamos en el paseo, una y otra vez, sin parar en toda la media hora que hemos estado por ahí... Inaguantable a la par que hortera, muuuy hortera!!!
Sayo!
P.D. Ya perdonaréis la calidad de las fotos... es que son de móvil porque se me ha olvidado la cámara, aisss que cabecica...